Las aulas que expulsan
Relato de un día escolar Aula de primer grado. 8:15 a.m. Los chicos ingresan a su salón acompañados por su maestro. Hace sólo una semana comenzaron las clases (recién están entendiendo en qué consiste la escuela primaria). Sus padres los siguen, ya que quieren presenciar los primeros minutos de la jornada. El panorama que todos se encuentran al entrar es el siguiente: varias mesas amontonadas en un rincón, torcidas… un pedazo de pan masticado yace impune sobre una de ellas (debe ser del día anterior). Las sillas se encuentran colocadas boca abajo sobre las mesas, en actitud metafórica de clausura. En una de ellas se puede leer, escrito con corrector y para la eternidad: “los de la mañana son todos putos”. Las sillas y las mesas son enormes, claramente inadecuadas para niños de seis años, quienes ni siquiera pueden manipularlas. Sus pies no llegan a tocar el piso, quedan colgando, cual si se hallaran en una hamaca (sólo que aquí no hay diversión y deben resistir cuatro horas en la misma...