Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta vocación

El interés por la educación

Imagen
 Artículo escrito por Carlos Durán* Estimado docente, antes de avanzar con el siguiente tema, le propongo un ejercicio. Quiero que se imagine su lugar de trabajo (no importa la escuela o nivel al que pertenezca) en un día de reunión de personal. Todos sus compañeros están allí. Ahora, imagine que usted toma la palabra, y con voz clara y fuerte anuncie: A LA GRAN MAYORÍA DE LOS DOCENTES NO LES INTERESA LA EDUCACIÓN . Vamos, con confianza, yo estoy a su lado. Sí, ya sé que van a gritar, y mucho. Ahora visualice a quiénes gritarían ante su declaración. ¿Son acaso los docentes más comprometidos? ¿Son los que hacen, o los que simulan hacer? ¿Se enojaron los que preparan sus clases con materiales variados y suelen quedarse después de clase a explicarle a alguien que no entendió? ¿Se ofendió acaso alguno de los docentes que se toman cuánta licencia figura en el estatuto? Y usted… ¿qué piensa…? La palabra interés proviene del latín interesse, que significa importar. Es decir, el interés e...

El narrador de historias

Imagen
Este título, por sí solo, dice mucho. La palabra “historias” nos remite a lugares distantes, a aromas de otras épocas, a castillos poblados por seres sólo concebibles en la imaginación…. Y ser narrador de historias, o cuenta cuentos, es una profesión, una GRAN PROFESIÓN. Por eso, quien se dedica a esta noble tarea, debe ser una persona que sienta en lo más profundo de su ser que debe llevar a cabo una misión: asombrar al público, dejarlo sin aliento, enriquecer su mundo con colores, aromas, texturas, emociones… Esta misión también es llevada a cabo por los maestros, quienes día a día leen a los niños, les cuentan cuentos y los introducen en este mágico mundo. Sin embargo, cabe destacar que esto implica una enorme responsabilidad. Implica la responsabilidad de lograr entusiasmar a los chicos, de cautivarlos con el relato, de sumergirlos en su propio mundo maravilloso… Y si el relator es aburrido, los niños se aburrirán. Y si el narrador no disfruta con su historia, los niños bostezarán....