Las cuentas tradicionales, una reliquia histórica y vigente
Todos los que nos dedicamos a la educación en algún momento nos planteamos porqué les resulta a nuestros alumnos tan difícil aprender a sumar, restar, multiplicar y dividir de la forma tradicional. Cuando nos ponemos a analizar en profundidad cada uno de los algoritmos, nos damos cuenta que aparecen palabras y frases que son transmitidas como si fueran versitos a aprender (las tenemos incorporada desde la época escolar) pero que para los niños no tienen ningún sentido. Por ejemplo: “Me llevo uno”, “Le pido al compañero”, “el cero que queda a la izquierda del resultado no se escribe porque no tiene valor”, “el más chico va abajo”, “hay que encolumnar correctamente los números”. Lógicamente a medida que crecemos y que nuestra educación y capacidad de abstracción van alcanzando nuevas cotas, vamos entendiendo de qué se trata toda esta jerga técnica. En la enseñanza tradicional, se pone bastante énfasis en la comprensión del sistema de numeración decimal. Se utiliza el multibase (son...