Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta infraestructura

Los toilettes de las escuelas, reductos de libertad y transgresión

Imagen
Los baños de las escuelas son, en su mayoría, lugares feos, sucios, con olor a orina, con escrituras obscenas en puertas y paredes, como lo comento en este otro post . En general no tienen espejos (evitemos los accidentes, diría cualquier supervisor escolar), las puertas no cierran (evitemos que algún niño se quede encerrado, diría otro burócrata) y el olor a orina que flota en el aire, le da a esta experiencia un toque intenso. Cualquier artista posmoderno estaría en su salsa al visitar estos espacios que tranquilamente podría convertir en obras de arte. Con solo asomarse a los inodoros, podría observar lápices flotando sobre el agua turbia o rollos de papel higiénico a punto de zozobrar en un mar de azufre… sin duda alguna, piezas dignas para un museo. Mas no nos quedemos aquí, sigamos el recorrido… de un extremo a otro podremos ver grafitis y escrituras que se adecuan a todos los paladares ortográficos (menos a aquellos que hagan gala de una escritura correcta). EN ESTE SITIO cualq...

Los baños de las escuelas

Imagen
Pensemos un poquito en los baños que hay en las escuelas. Durante nuestra infancia hemos transitado por varios de ellos. Salvo honrosas excepciones, podríamos describirlos de la siguiente manera: Lugares sucios en apariencia, con olor a orines. Inodoros sin tapas. Sin papel higiénico. Puertas que no cierran. Trabas que no funcionan. Sin jabón para lavarse las manos. Sin espejos. Sin toallas (ya sean de tela o de papel). Con graffitis o leyendas. Elementos más, elementos menos, mayor o menor limpieza, pero los baños de las escuelas suelen tener las características antedichas. Saltemos ahora a los baños de los maestros: suelen ser más limpios, con espejo, jabón, toalla para secarse las manos, desodorante de ambiente, cartelitos que sugieren el cuidado y la limpieza. Seguro que alguno de ustedes dirá: - Pero yo soy maestro y nuestro baño es un agujero del infierno. Y habrá otros que dirán: - Mirá Horacio, en nuestra escuela los baños de los niños son limpiados regularmente y tienen todo l...

Escuelas destruidas

Imagen
  Hace algún tiempo tuve oportunidad de visitar una escuela privada "diferente", en la ciudad de Buenos Aires. La visita tenía como propósito conocer un colegio que había sido diseñado y construido teniendo en cuenta a los niños. A modo de ejemplo, enumero algunas de sus características: Las aulas tenían luces que se podían regular en cuanto a su intensidad. De esta manera se evitaba que a los más pequeños les afectara la luz artificial, especialmente durante las primeras horas de la mañana. Las escaleras tenían rellanos con pisos translúcidos. Esto permitía ver a quienes se encontraban debajo, facilitando numerosas interacciones. Los salones de clase estaban interconectados, para que los maestros pudieran abrir las puertas y así disponer de un espacio grande, que pudiera ser compartido. Los muebles, los baños, los bancos de clase, todos estaban adaptados en forma, función y material, a la edad de los alumnos. Sin embargo, lo realmente curioso (y paradójico) comenzó cuando ...